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Pedrea - Predicciones de Loteria 2010 - Loteria de navidad - Pedrea 2010

YA ES NAVIDAD EN ZAPATILLAS!

nov-21-2012 By admin

 Estamos acabando el mes y la verdad, ya empieza a extrañarme mucho no encontrarme con las luces navideñas, la Navidad del Corte Inglés (de normal cuando aún íbamos en manga corta), iluminaciones carísimas en las calles, sonidos navideños, panderos, sonajas y cuchufletas por el estilo, sé que suena a Ebenezer Scrooge pero no, en serio, no soy así aunque algunos años lo he parecido. ¿Será verdad que la Navidad va a volver a lo que fue?¿Será posible que las grandes máquinas de sacar dinero nos hayan devuelto las fiestas a las personas? Igual, en el fondo, se han dado cuenta de que cada vez tienen peor eso de sacarnos los cuartos a los mundanos andantes callejeros que ya estamos desplumados y por tanto, no tienen interés en grandes campañas navideñas. De momento, de los grandes referentes navideños, sólo la Lotería ha sacado tímidamente su anuncio en el que notamos en falta al señor alopecia de otros años, eso sí no se acuerdan de decirnos que este será el último sorteo libre de impuestos,  y se dice que Freixenet este año no va a sacar en sus reclamos a personajes famosos y mega pagados. ¿Les habrá llegado ya, igual que a nosotros la tan manida y tenebrosa austeridad a sus carnes, avanzando estilo La Nada de “La Historia Interminable”? Igual ya se han percatado de que están tirando el dinero en grandes campañas publicitarias y se han dado cuenta que no podemos gastar más porque no tenemos, porque nuestras entidades de crédito ya no nos quieren prestar ni un pañuelo de papel cuando estornudamos, porque las telarañas que nos quedaban en la caja de caudales ya las hemos vendido como atrezzo para el último Halloween. Estamos tan escuálidos que hasta nuestro siempre ocurrente gobierno ya ha “perpetrado” la idea de regalar el permiso de residencia en este terruño por la compra de una vivienda de 160.000 euros, así, al estilo detergente Dixán años 80, ¿Es usted un mafias del tres al cuarto? Pues por la compra de una casa le regalamos el permiso de residencia, oiga! ¿Y a los honrados inmigrantes pobres?De Guindos por supuesto que lo niega así que al viernes lo veremos en boca de Soraya. Ni que decir tiene que esta medida me parece un desvarío digno de bebedor de Absenta o de enorme descerebrado que no sabe como acoger a todas las mafias del universo orbe y si lo unimos a la “ideíca de los casinejos” de Mr Adelson, la amnistía fiscal o más aún la prohibición de pagos en efectivo superiores a 2.500 euros, pues nada, el resultado va a ser que este país va a convertirse en la Isla de la Tortuga segunda edición en cuestión de meses, mafiosos varios tanto del este o del lejano oriente, matones sudamericanos, clanes de droga, extorsionadores de ruleta y angelitos con oficios similares… Vamos que podemos tener el lote completo.

Pero bueno, volviendo a lo nuestro, que creo que ya estoy desvariando un poco, me parece que si olvidamos por unos momentos las causas, ya sé que son inolvidables para unos muchos millones de españoles, esta situación podía incluso ser ventajosa para los que nos confesamos amantes de la Navidad, pero de la Navidad antigua y clásica, el que se olviden un poco de nosotros todas esas superficies comerciales que nos venden sus fiestas de derroche y gastos que acaban inflamándonos las meninges hasta el punto de parecer “El Grinch” en un ataque antinavideño.

Para mí, la navidad puede y debe ser mucho más sencilla, sin tanto paripé, a lo “antigua usanza”, días de reuniones familiares, de desconectar móviles y de centrarnos en lo verdaderamente importante que dejamos pasar todos los días sin que parezca importante. La Navidad es también añoranza por los que no están, reencuentros estilo “El Almendro” y reagrupaciones varias de clanes, con la consecuente alegría de la DGT que se podrá sacar la extra en multas. Como veréis, en mi lista de cosas navideñas no están las compras, el aparentar lujo y boato ante los cuñados, creo que ya soy pobre hasta en deseos! Pero veo que no, que muchos de nosotros pagaríamos por un retorno a la sencillez, a la paz, al calor de la familia, a unos días de tranquilidad que nos permitan recargar las pilas, y no de mala baba, aunque puede que a veces ocurra. ¿No es cierto?

Ahora seguro que mañana catará el gallo y veremos que efectivamente, la Navidad ha llegado al Corte Inglés, nos lo contará cualquier famosete, y que una vez más, un año más, nos van a abocar a gastar lo que no tenemos, a cambio de lo que sea, a quemar lo poco o nada que nos queda para, como siempre, organizarnos unas fiestas a su gusto, siempre a su convinencia, y por supuesto, muy por encima de nuestras posibilidades, haciendo que los que no compartimos su idea de las fiestas se nos pinte como aguafiestas infames antinavideños que no nos afectaríamos aunque nos visitasen los fantasmas de todas las navidades presentes, pasadas y futuras juntos y bailando la Tarara.


 

¿Y si este año..no cae aquí?

nov-13-2012 By admin

Hola a tod@s.

Hoy vengo a compartir con vosotros un evento que se repite año tras año en un bucle infinito..

Almas con kilos de ilusión desbordante en la cola que lleva al nirvana…

Dispuestos con todo nuestro cariño a autoengañarnos..

Con la sensación “este año, sí” más intensa que nunca…

Vamos directos, un año más, a llevar a cabo el ritual de auto-engaño-ilusión-es-lo-último-que-se-pierde, de la manera que mejor sabemos. Interminables colas rodea-edificios, plagadas de españolitos esperando para adquirir su pasaporte a la felicidad, su parche tapa-agujeros, su billete VIP para capricho-landia, su garantía y resguardo para disfrutar dos semanas o más de vacaciones en algún paraiso fuera de su hábitat. Incluso fuera del País, al otro lado del charco. Su desahogo, su quita-penas, su vivir-un poco más tranquilo. Ése pasaporte, ése billete, ésa garantía, es, tachán tachán..

El decimito de la Loteria de Navidad.

image

Si no me creéis, aprovechad para ir a la Puerta del Sol o daos un paseo por la Calle Preciados. Contemplad  el comportamiento humano provocado por los €. Los gritos y las voces de las mujeres “Loterieras” y el ajetreo contenido en esos metros cuadrados es algo inaudito. Nos volvemos locos. Literalmente.

-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Que tengo el gordooooooooo de Navidaaaaaaaad!!!!!!!!!!!!! ( Coño, pues quédatelo joder. Quédatelo y no lo vendas!! Más pá-tí, jodía! ).

Volvemos a nuestra costumbre nacional por antonomasia. Echar a la Loteria de Navidad. El día que comienzan estas fiestas, si el Corte Inglés -fantástica cadena de ropa, menaje del hogar y amables dependientes que no paran de currar a destajo- quiere. El día que más ilusión tengo, la verdad sea dicha.

La ilusión tipo:
“¿Y si este año es el que toca?”
Uno de los días más hormigueantes… Ésas reconfortantes y a la par que estridentes vocecitas cantoras de los niños San Ildefonsianos con los que soñamos que algún año se paren y canten nuestro número. Pero no. Otra vez. Y así van 5239867 años.

Es un pasote la cantidad de pasta que gastamos en Loterias, apuestas, quinielas, juegos de azar, o azahar, que yo me escandalizo y no salgo de mi asombro. Pero así somos, señores mios.  Es lo que nos mantiene en este mundo. La ilusión. Y si es por la Lotería de Navidad, qué más da gastar 400 “Leuros” en unos décimos, ¿verdad?.

Siempre lo he dicho. Soy realista. Este año NO VA A TOCAR. Así, todo lo que venga y con este planteamiento pesimista-realista, nada podrá frustarme y no me joderá que salga el gordo y no sea mi número. Sé que, de antemano, no me va a tocar. Ya tengo esa predisposición. Total, si todos los años pasa lo mismo. Cojo un décimo de la oficina y poco más. Mi padre se gasta una gotica bastante considerable en esto, y siempre repite su frase de toda la vida:

- Hijo.. es que.. mira que si toca y nosotros no llevamos… es que.. ejj que..-.

-Vale papá, de acuerdo. Si vas a gastarte una tonelada de pelas en la Loteria, por lo menos, compra 9 décimos, coñe. Que terminen en 0 hasta 9, así por lo menos, tenemos 20€ de la terminación-.

Es más. ¿Y si vamos a Morata de Quintinesco y por casualidad toca? ¿Y si vamos a Salamanca, Soria, Cuenca, Galicia, Andalucia, Valencia, San Lucas de Barrameda, Castejón, al bar de la esquina, al restaurante que fuimos un año a cenar, a la admistración del barrio que tocó hace 12 años, al pueblo ese de Fuengirola que era muy bonito, a cualquier parte de España donde exista una administración de Loterias, a Arrancacepas, Calasparra y toca?.
Recristo. Hasta podemos ir a la Bruja D´or.. ¿Por qué no?.

Pues porque NO. Porque en ésa mágica administración, la más generosa en lo que se refiere a premios, creo, habrá, no sé qué decirte, unos 425196378 números. Eso lo primero. No habrá UNO. Y fijo que da la jodida casualidad que coges el 45369 y la persona que está a tu lado coge el 31112 y la de mas allá el 83423. Es que te vuelves loco!!!!! De verdad, éso sería un suplicio, un morir-en-vida. Imáginaos tener el Gordaco alli, mirándoos y vosotros sin terminar de decidiros! Quita, quita, muchas gracias, pero no. Viviría el problema de una manera mucho más acuciante, no sé si me explico.

Si te toca, te toca. Da igual donde lo adquieras, cómo lo adquieras y lo que hagas para adquirirlo. Te va a tocar. Punto. El destino es así de caprichoso. No os preocupeis mucho, porque no os va a tocar. Eso sí, ilusión.. Toda la del mundo.

Ah..! Se me olvidaba. Si algún año me cae, NI SE ME OCURRE SACAR EL DÉCIMO A LA CALLE EN LAS CELEBRACIONES POSTERIORES!!! ¿Estamos tontos o que? ¿Acaso ese/a afortunad@ no ha pensado que puede venir alguien y robarle el décimo?  ¿o que se moje por el champán? ¿o que se caiga al suelo por los empujones y lo pisoteen?  Saca una fotocopia, coño, y así nadie te fastidia el dia.

Os deseo toda la suerte del mundo, en serio. Soy pesimista/realista en estos asuntos del azahar. Prefiero invertir esos 20€ en otra cosa. Si me dan a elegir, no hay día que pase que no sueñe con tener el Almanaque deportivo de Regreso al Futuro 2. Sólo pido ese almanaque 5 minutos, un lápiz y una servilleta de bar, o papel del wc (limpio).  Da igual.

Gracias, como siempre,  por pasaros por la Barra Libre.

Un saludo muy grande.

Destino

oct-3-2012 By admin

«Somos aquello que ”hacemos” con lo que otros han hecho de nosotros» decía Sartre … No hay destino, hay elecciones -algunas consientes y otras no tanto- que van «determinando» nuestra existencia…

Hoy quiero hablar en mi blog de elegir el destino, pero quiero asociarlo con la lotería, seré muy franca y honesta, aun nose como identificar ambas cosas,  elegir nuestro destino y jugar a la lotería, yo supongo que todo lo que hacemos es porque hemos elegido y jugar a la lotería es una forma también de buscar nuestro destino, la suerte,  buscar el ganar,  el “milagro” como muchas veces lo decimos.

Nuestro destino es elegir. todo lo que hicimos, hacemos, haremos, y harán está predestinado… Desde que nacemos, vivimos para elegir.

Un  ejemplo: Tu vas a hacer algo, y en ese momento otra persona va a estar afectada de alguna otra forma por eso que vas a hacer, y esa persona va a estar de un determinado humor en ese momento, que no va a ser otro, y de acuerdo a ese estado de humor va a reaccionar de una forma que no sería otra porque va a ser esa persona y no otra, y lo que haga va a resultar de una forma porque las condiciones van a ser esas y no otras…y así se entrelaza todo, de alguna forma, que no sabemos, pero que matemáticamente va a ser así.

En lo que difiero de otras personas, es que NADIE puede saber ese destino, solo un ser omnipotente que pudiese saber lo que pase en cada rincón del universo y pudiese procesar toda esa información a la vez nos lo podría decir, pero creo en dios/es, creo en la lotería, creo en la suerte  en los “milagros” pero sobretodo creo en eAposta.

 

 

www.eaposta.es

 

 

ANTES QUIERO QUE SEPAIS LAS COSAS MÁS IMPORTANTES DONDE ESTAMOS FALLANDO:

 

1. Todos somos hermanos, da igual lo lejos que aparezcamos en sus pantallas.  En la vida real todo TODOS somos HERMANOS; no somos iguales como ellos dicen, no he dicho que seamos gemelos. Somos Hermanos.

El policía pega a quien no quiere pegar.  Tu le vendes a él lo que sabes que no necesita.

El político hace lo que sabe no nos beneficia. A tu hijo le enseñan lo que no necesita saber.

Pero  nos mienten a todos por igual de distinta forma. Nos Dividen.

UNÁMONOS!.

 

2. Así damos así recibimos. Si pides algo desde el amor, nunca recibirás nada que pueda perjudicarte. Primero toma conciencia de lo que pides, si lo encuentras justo haz un llamamiento a las emociones y a la empatía del otro y lo conseguirás. Y sino la justicia se enseña; no se combate.

Cuando pretendas conseguir algo con intransigencia,  con odio, desde el miedo o simplemente quererlo desde tu punto de vista, sin ver mas allá del ego, sin tomar conciencia real de lo que quieres y lo que significaría conseguirlo. Conseguirás que te traten del mismo modo que tu lo has echo.

El que se siente atacado se defiende con uñas y dientes.

SEAMOS AMIGOS.

Los amigos siempre se ayudan.

 

3. Las palabras, palabras son. Las emociones son las que mueven las palabras, las mentes y las personas.  Ya sé que las palabras de muchos son correctas, pero quizás  no son movidas por la emoción mas acertada.

Cuando creemos ser justos hablamos con orgullo, cuando creemos ser débiles con miedo cuando creemos ser victimas con ira. Y cuando no sabemos de lo que hablamos lo hacemos con ignorancia.

El amor el el único sentimiento al que nada se le opone.

HABLEMOS DESDE EL AMOR.

 

4. Luchamos contra un sistema. NO CONTRA UNA PERSONA NI CONTRA OTRO PAIS. LA AMENAZA ES NUEVA Entonces… Preguntemonos las preguntas basicas.

 

¿Que?- Un sistema (ej Windows) solo existe allí donde es entendido (pc). Si lo trasladamos,  el sistema “”humano”” solo puede existir en las mentes humanas*(Generalmente eso se interpreta como “esta en la mente del otro”, del durmiente, del ministro, del policía…NO! LA PARTE MAS NOCIVA DEL SITEMA ESTA EN MI MENTE!!! Y EN LA TUYA!!! *(Esto se explica en el “COMO”)

Todo lo que aceptamos por costumbre, por orden directa, por ley o simplemente por ser aceptados… cuando nuestro corazón siente que NO ES LO CORRECTO… nos lleva a actuar como MAQUINAS.  Estamos siendo brazos ejecutores del sistema, en cada pequeña reacción nuestra, accionada sistemáticamente, contra nuestro pensamiento propio mas puro, estamos cediendo el control. El control de nuestra mente, de nuestra elección y por ende  de nuestra vida, nuestro destino y  nuestro futuro.

 

¿Como? -Viviendo en este mundo,  sobretodo en el hemisferio globalizado, nuestro cerebro reptil (la parte interna que gestiona las necesidades primitivas) esta siendo bombardeada con falsos estímulos todo el tiempo.

(PUBLICIDAD- alimento, seguridad, bienestar, reproducción, aceptación social…

NOTICIAS- miedo, sensación de inseguridad, soledad, impotencia, pena…

PELICULAS-sacian nuestros estímulos creativos, sexuales,… y los llevan a su terreno

Por otra parte afianzan la manipulación con mas publicidad, miedo, miedo al futuro…)

 

Todo esto conduce a lo que la mayoría sufre; falta de entendimiento de uno mismo. Y esto sucede  porque; lo que nos  motiva a actuar dentro del sistema y a hacer tantas cosas como maquinas ; es en muchos casos un estimulo prediseñado arraigado en un trauma.

A veces no sabemos ni  de donde viene el estimulo inicial que vincula una necesidad a un sentimiento,  y muchas veces NOS LO OCULTAMOS NOSOTROS MISMOS AYODADOS POR EL TRAUMA DONDE ARRAIGARON EL ESTIMULO. Explicare eso…*

(*Aceptando el principio acción reacción, nos damos cuenta de que en realidad se trata de un principio distinto reaccion-reaccion. Todo esta motivado por algo; de la creación del universo a mi café de la mañana  todo fue una sucesión de reacciones.  REACCION ES LA PALABRA QUE NOS FALTABA!!!

Por ello al pensar en nuestros ACTOS y los achacamos a “como somos” ya que parece que fueron generados de la nada.

Pero si por un momento pensamos en ellos como “reacciones” a estímulos (sean internos o externos)  podríamos detectar fácilmente su origen y ver lo que “nos ha echo ser así”.

Y amigos os diré una cosa toda reacción o acción (al que aun sea reacio a creerme) es provocada por una emoción.

De lo mas bello a lo mas malvado de lo insignificante a lo grandioso. Porque TODO en la vida son EMOCIONES.)

Todas las acciones sistematizadas aprendidas debemos examinarlas con cautela. (ej fumar, beber, música, economía, opiniones,…  adicciones en general, ataques (ira, stress, pánico, ansiedad, tristeza…)  partes de nuestro carácter que no nos gustan… COSAS QUE HACEMOS “”SIN PENSAR””

Hagamos un pequeño ejercicio: Pregúntate ¿porque lo hago? ¿En que me beneficio o si por lo menos beneficio a alguien?  (si beneficia a alguien) ¿A QUIEN?

(Si no estas seguro, PARA CONTRASTAR, usa un sentimiento puro y úsalo de comparación. Hazte las mismaas preguntas, si respondes sabia y honestamente puedes aprender mucho sobre ti.) (ej proteger a un ser querido, un acto solidario, una buena obra que hayas echo… algo que te haya echo sentirte realmente bien plena y puramente)

 

¿Porque?- Cuando se llega a la conclusión (reacción) de que algo esta mal, nos llega la idea de que hay que hacer algo. Para ello volvamos a la pregunta:  ¿porque esta mal?  No podemos convertir los porqués en una ampliación de la negación (no. PORQUE NO).

Cuando nos privamos de darnos explicaciones, no vemos todas las opciones.

Si nos paramos a pensar donde falla el sistema nos daríamos cuenta de que es una infima parte. Una de las mas importantes puede ser, pero muy pequeña y PRESCINDIBLE. Es importante preguntarse y saber que es lo que esta mal y porque; no por que a mi me moleste; ni a la mayoría; sino porque no beneficia a nadie y perjudica a muchos.  (Piensa que si los políticos no fueran políticos ahora mismo, seguramente estarían también contra el sistema y eso no nos hace mejores; ni a ellos ni a nosotros) .

Cuando pensemos todo esto y seamos honestos con nosotros mismo, veremos claramente en todo lo que esta mal; todo lo que se podría mejorar:

Aquí deberíamos llegar a la conclusión de lo que hay que hacer. No hay que destruir el sistema ni luchar contra el ni deshacerlo.  Lo unico que tiene sentido es TRANSMUTAR* el sistema, cambiar su forma de actuar.  Y como ya dijimos antes para transformar el sistema, lo primero que hay que TRANSMUTAR  ES:

¿Dónde?- EN MI MENTE y podre INFLUIR por medio del amor en las de mis SERES queridos.

 

¿Quién?-Tu y solo tu puedes hacerlo. Cambia tu mente y cambiaras tu vida. Cuando seas capaz de eso podras ayudar a cualquiera a cambiar la suya. Si cambias vidas, cambiaras el FUTURO. La revolución empieza en uno mismo y acabara cuando todos seamos ese UNO MISMO.

 

¿Cuándo?- Ahora. Cada segundo podria ser crucial… ya vemos lo que pasa en el mundo y lo peor lo desconocemos… y lo que sufre el hemisferio sur para que este sea nuestro mayor problema. NO ESPERES MAS.

(*TRANSMUTACION DEL SISTEMA SOCIAL. Sinergia, stigmetria. Eliminación del ego insano. Para lograr esto es preciso dejar de ver la sociedad por las pantallas de la TV-manipulación (donde se nos trata siempre como: niños que no sabemos, adolescentes que pasamos de todo o somos terroristas, parados que mendigamos trabajo por amor al sistema y viejos que solo somos un gasto o somos incapaces de acoger los cambios)

SI SEGUIMOS DIVIDIDOS SEGUIRAN VENCIENDO.

 Cuando cambiemos en nuestras mentes el “yo quiero mi bien, aun a costa de tu mal”  y digamos “Yo estoy mas que bien y doy al que esta mal”.  Así todos estaremos BIEN.

Seria entonces muy fácil saber quien trata de engañarnos y de imponer su voluntad.

Uno de los grandes problemas es que hoy la voluntad de poder ha pasado incluso a los esclavos. La base del sistema capitalista es la estafa. Si uno gana dinero es o a)por vender por encima del valor  b) por tener unos costes por debajo del valor

Estafar al comprador o al vendedor. O a los dos. SIN ESE PRINCIPIO DEL TIMO NO HABRIA UNA SOLA FORTUNA EN EL MUNDO; Ni NADIE MORIRIA DE HAMBRE.)

Apuestas hechas, EUROCOPA 2012

jun-11-2012 By admin

Así como se sientan grandes familias para ver los encuentros de sus equipos favoritos contra otros, así como amigos se reúnen en pubs y bares locales para presenciar y hacerle barra a sus equipos, así como otros que viven en carne propia la emoción de un partido de fútbol.

Hay algo que se mantiene y para esta Eurocopa 2012 no será la excepción… ¿Qué es?. Las apuestas. Sean quinielas, pronósticos, predicciones o como sea que se llame no importa la cultura, el idioma, TODOS quieren ser una especie de “gurú” para adivinar pero con factores críticos cuál equipo ganará en cada partido y cuál quedará en la final.

Es indiscutible las masas que estas apuestas arrastran a lo largo de la jornada de la Eurocopa, poco o mucho dinero, la emoción por predecir los resultados correctos es como, ¡ganarse el loto o la lotería!!

Mucha suerte en las predicciones…

Bienvenidos a Loterias Argentinas

feb-2-2012 By admin

Con este artículo damos comienzo a lo que será Loterias Argentinas, un sitio que publicará entre otras cosas los últimos resultados de la mayoría de las loterias y juegos argentinos, como la quiniela, loto, quini 6, telekino, etc, promoviendo el uso responsable de los juegos de azar, y el intercambio de experiencias entre los usuarios.

Intentaremos abarcar (nitriéndonos de las colaboraciones de usuarios) así mismo otros intereses relacionados con el azar como son la probabilidades, el horóscopo, así como las últimas noticias respecto a los temas relacionados con el juego legal y las loterias.

Además, para aquellos que deseen informarse y  jugar desde su hogar, presentaremos las mejores posibilidades de juego online, las que ofrecen mejores posibilidades de retiro de dinero, y los mejores juegos tanto de bingo, casino, como apuestas deportivas.

Dicho esto, tiramos el bolillero y damos comienzo a esta tirada ;)

Loterias Argentinas Introducción Quiniela Loto Telekino Quini 6

 

 

 

Mi marido me engaña

feb-2-2012 By admin

Mi querido esposo lleva toda la semana en un paraíso tropical bebiendo Margaritas y bailando salsa. Así, como os lo cuento. Lo hace recurrentemente, pero eso sí, siempre de forma muy elegante para que yo no pase envidia. Si algo aprendió mi marido en su MBA es a gestionar bien mis expectativas.

Unas semanas antes va preparándose el terreno: Cariño, las cosas en la empresa están como están, la crisis, ya sabes… Hay rumores de que me van a destinar a Kuala-Lumpur cinco años. 

En ese momento yo me meto en mi papel. Hago como que me va a dar un síncope, grito, lloro, y el me abraza para consolarme: Tranquila mujer, ahora con Skype estas cosas se llevan mucho mejor… además, podrás venir en vacaciones con los niños.

Días después llega a casa sofocado, se desabrocha el nudo de la corbata con los ojos mirando al cielo y dice algo así como: ¡Uf! Me he librado por los pelos… después de llorar apelando a mis dos hijos he conseguido que manden a otro. A cambio debo irme dos meses a Colombia, a una zona complicada. Al último compañero que estuvo allí lo detuvieron en la aduana y… bueno, no quiero asustarte. Tranquila que todo irá bien. 

En estas ocasiones yo suelo hacer como que me desmayo, pero sólo un poquito, sin abusar.

La cosa termina cuando finalmente vuelve una tarde a casa, me besa apasionadamente, y descorcha una botella de vino: ¡Esto hay que celebrarlo! ¡Finalmente sólo me mandan una semana a Méjico! No dirás… ¡Tu marido es un crack!

Un verdadero crack, sí señor. No puedo estar más de acuerdo.

Yo le dejo hacer. En el fondo sé que todo esto es por nosotros. Él es un hombre sereno, paciente y sosegado… y El Gremlin, La Tamagochi y yo, no lo somos en absoluto. Entiendo que necesite tomarse sus descansos para el buen funcionamiento de la unidad familiar.

Pero El Gremlin no lo entiende. Él es pequeño, pero muy rencoroso. Así que ha elegido el día de hoy, después de casi dieciséis meses, y con su padre al otro lado del charco, para demostrarle al mundo que sabe caminar perfectamente.

Le he mandado un video con la hazaña a mi marido y al rato me ha llamado un poco acelerado (supongo que vendría de hacer aquagym, pero he disimulado). Yo pensaba que se apenaría pero se ha puesto contentísimo… a veces se me olvida lo práctico que es. Y es que llevamos tanto tiempo esperando este momento, que se ha desvirtuado por completo. Ha sido más bien un alivio que otra cosa.

El Gremlin esperaba al menos un Facetime para ver la lagrimilla en los ojos de su padre, y al ver la indiferencia suscitada, ha decidido esperar a la noche para sacar la artillería pesada… ¡DOS PREMOLARES! (cuya aparición está siendo celebrada con todo tipo de honores y fuegos artificiales).

Así que aquí estoy, a las cuatro y media de la mañana viendo Geronimo Stilton (dibujos de Boing, para no iniciados) y encomendándome a San Dalsy Bendito y Adorado.

Y mientras, mi marido estará cantando línea en el bingo musical… como si lo viera…

SÓLO LOS ABURRIDOS SE ABURREN

nov-25-2010 By admin

Una “Nancy” es una muñeca de 26 centímetros de altura. Esta es la historia de “Una muñeca con la que jugar a cómo te gustaría ser de mayor”

 

 Ibrahim, mi amigo, se sienta a mi mesa en la cafetería del Aeropuerto. Le miro extrañado preguntando qué puede haberle ocurrido en estos años. Su aspecto no me da la respuesta porque obviamente ambos hemos cambiado. Ibrahim viste de manera muy pobre con un abrigo negro tres tallas más grande, un pantalón de chándal agujereado, unas chanclas y un gorro de lana. Se quita unas gafas de sol redondas sin cristal, como las de Jhon Lennon, y me quita el vaso de café que acabo de dejar con un culillo sobre la mesa. Lentamente se pone de pie, como si temiera romperse en pedazos, y coge otro vaso vacío de una mesa contigua para llenarlo con los restos de todos los vasos de la cafetería. Ibrahim vuelve a la mesa, se sienta como había hecho minutos antes, y comienza a masticar un croissant lleno de pelos que se ha encontrado tirado en el suelo.

- ¿Tú te puedes creer que esta mierdecilla de na vale tres euros aquí? – es lo primero que dice en vez de soltar el tradicional “hola” o el típico “¡Cuánto has cambiado!”.

Le miro boquiabierto y me arrepiento de haber dejado aquel culillo de café en el vaso, de vestir esta ropa, de comer la comida que como cada día y de dormir en mi cama calentita cada noche. Ibrahim levanta la mirada del vaso de plástico y mira en todas direcciones con miedo.

- ¿A que estás preguntándote cómo llegué a esta situación? – dice.

Asiento con cierto sentimiento de culpabilidad. Ibrahim no tiene más de 35 años; lo sé porque crecimos juntos en el pueblo. Yo ahora espero un vuelo de conexión a Santander y él vive tirado en los pasillos de la terminal. Ibrahim se saca un cigarrillo del abrigo y lo enciende. Me mira fijamente; mira mi aspecto sano, mi ropa limpia, mi ordenador, mi bolso de cuero (de donde sobresale una muñeca Nancy de regalo para mi hija) y mi reloj que asoma bajo la manga de mi camisa. Imito su movimiento y saco uno de mis cigarrillos. Pronto vendrá algún porculero a decirnos que esta no es zona para fumadores (la gente no fumadora es muy, pero que muy maleducada y pienso seriamente que anteponen su salud física a la salud mental de los demás). También cabe la posibilidad de que no venga nadie a decirnos nada.

- Te ha ido bien en la vida – dice él, sin ninguna muestra de resentimiento, orgulloso, como si fuese él el padre del niño gordito que era incapaz de encestar un balón en el recreo.

- No me quejo – le digo.

No sé cómo preguntarle por su vida. ¡Es tan incómodo no saber cómo sacar un tema! Desvío la vista hacia mis zapatos, mis buenos zapatos. Me quedo con la vista fija en ellos porque no sé cómo volver a mirar a Ibrahim a los ojos. ¿Supongo que debería sentirme culpable por haberme superado y él no?

- ¿Esa muñeca que llevas en tu equipaje de mano es una Nancy? – pregunta.

-  Si, es el regalo de cumpleaños para mi hija.

Ibrahim cambia de semblante.

- No se la regales – me dice – es gafe. ¡Mírame, lo perdí todo por esa muñeca!

- ¿Para eso me has llamado a gritos por la terminal? – le pregunto extrañado.

Ibrahim me mira serio y da una gran calada a su cigarrillo.

- Voy a contarte por qué estoy así – me dice – Sé que sientes curiosidad y, aunque mi vida te importe un rábano después de todo este tiempo, no me importa contártela para que te vayas tranquilo a casa.

Ibrahim siempre destacó en el colegio como el típico chico exitoso; de esos que sabes que van a triunfar sí o sí. Era algo huraño, no le gustaba que le tocaran; mas, sin embargo, socializaba sin ningún problema. Era sólo eso: no le gustaba que le tocaran ni que le dieran palmaditas como a los perros pequeños.

La historia de Ibrahim comienza así (cito mucho de lo que me contó, de lo que me acordé, como quien habla de los grandes éxitos de su vida, o al menos es lo que intento transcribir ahora que estoy en casa, en mi sofá, junto a la chimenea mientras mi hija juega con su Nancy y mi esposa se revuelca con su amante en alguna parte de Santander)

“Disculpa por haberte perseguido por la terminal gritándote, pero es que a veces pierdo los papeles. Fue verte pasar con tu equipaje de mano con esa muñeca y te reconocí de inmediato. Sé que no guarda ninguna relación la muñeca contigo, pero algo me dijo que tenía que hablarte; primero, porque fuimos amigos de pequeños y segundo, porque esa muñeca no trae nada bueno a nadie (él carraspeó con tanta fuerza que creí que escupiría los pulmones). Aún tienes la misma mirada de aquel niño gordito con un balón en la mano. Después de separarnos en el colegio hice mi vida como seguramente hayas hecho tú. Me dediqué a preparar lo que sería mi gran carrera, pero por el camino me desorienté y estudié lo que pude, estudié Leyes, y me titulé sin muchas complicaciones. Conocí a la que fue mi esposa, nos casamos y nos asociamos con unos amigos para abrir un buffet y bla, bla, bla, bla… lo de siempre, lo que todo el mundo podría esperar de un chico con el mundo por delante. Todo se resume en que tuvimos unos buenos años.

Como ya adivinarás, en algún momento todo cambió para peor (se aclaró la voz nuevamente). Todo comenzó durante unas vacaciones en Londres con mi esposa que nos dio por jugar un billete de lotería y nos la ganamos. Así de simple; sin quererlo con muchas ganas nos ganamos todo lo que nos podíamos ganar en la vida. El dinero nunca trae nada bueno por más que la gente diga que te soluciona la vida. Yo creo que te la complica y, si es mucha pasta, te la complica que te cagas. A veces, por las noches, cuando la terminal está en silencio, imagino en los cristales el rostro de felicidad que tenía mi mujer el día que nos enteramos del premio. Era muy feliz, éramos muy felices. Tuvimos, a partir de ahí, años en que todo fue estupendo; compramos la parte de nuestros amigos en el buffet y lo ampliamos para que todos ellos trabajaran para nosotros cuidando de nuestro capital. Luego nos dedicamos a viajar a tal o cual sitio sin siquiera recordar qué cosas veían nuestros ojos; que si dormíamos en Marrakesh, desayunábamos en Paris, dábamos un paseo por la tarde por Londres y volvíamos a despertar en otro lugar. Nos compramos cosas que no necesitábamos, cosas que ya teníamos, cosas para nuestros amigos (como cuando Michael Jackson le compró un jarrón de mierda de la dinastía pollas a Liz Taylor por una millonada y nunca supo si lo recibió o si lo tiró a la basura con los huesos de sus mascotas). Luego comenzamos a perder propiedades, que nunca nos importaron, y finalmente, después de tanto derroche, descubríamos que sólo lográbamos aumentar nuestro patrimonio. No me preguntes cómo pero éramos más ricos que antes. Supongo que todo gracias a los tipos de interés y a nuestro equipo de abogados que velaba por nosotros y por su sueldo de los próximos años. No se explica de otro modo.

Lo malo tardó en venir, pero llegó (En esta parte Ibrahim se detuvo con especial atención; escupió dentro del vaso de plástico que tenía en la mano y siguió como si nada hablando) Lo malo jamás se hace de rogar, no tarda en venir, o quizá sea que no sepamos reconocer las nubes negras cuando se acercan. De esa mala época recuerdo sólo el miedo que comenzó a invadirnos. Fue como una gran nube paranoide sobre nuestras cabezas. De la noche a la mañana todo el mundo quería secuestrarnos, robarnos, descuartizarnos, arrancarnos las córneas y huir dejándonos tirados en una cuneta. ¿Tú sabes lo que es tener tanta pasta que no sabes qué coño hacer con ella? (Ibrahim enarcó una ceja y la mantuvo así largos minutos mientras se chupaba el azúcar del croissant que se había pegado a sus dedos) ¡Teníamos tanta que no sabíamos qué hacer con ella! ¡El dinero no se acababa nunca! ¡Se multiplicaba!

La siguiente etapa a la paranoia fue buscar al culpable de nuestro miedo. Y vino la sed de venganza contra todos los que nos rodeaban, fuesen quienes fuesen. Comenzamos a creer que habíamos identificado a quienes querían vernos muertos y, mi esposa y yo, decidimos vengarnos dando un gran susto a nuestro buffet de abogados, aquellos que alguna vez habían sido nuestros compañeros de trabajo. Esperamos a que acabara el año y organizamos, como siempre, la fiesta de la empresa: una discoteca preciosa, gigantesca, alcohol, regalos caros para todos y la promesa de mantenerles en el puesto. A medianoche, teniendo en cuenta que la gente ya estaba borracha, ordenamos a los encargados que bloquearan las puertas de emergencia para que no saliera nadie. Y luego cortamos la energía y les dejamos a todos entre tinieblas. Todo el mundo comenzó a gritar, sufrieron ataques de pánico, desmayos, atropellos, contusiones y heridas de gravedad. Meses más tarde aún pagábamos de nuestro bolsillo recuperaciones y sicólogos. Inexplicablemente fue la mejor manera, la más perversa y arriesgada, de asegurar la fidelidad de la gente.

Y sin embargo nos aburríamos. ¡Era inevitable! Éramos un par de inútiles. Cuanto más económicamente libres nos sentíamos, más asco nos daba de nosotros mismos, incluso un día, frente al espejo, vomité. En el espejo sólo vi a un hombre que no amaba a su esposa. Todo era mentira: las paredes de piedra de nuestro chalet, la chimenea, la terraza, el campo de golf donde la hierba crecía salvaje, la piscina gigantesca llena de moho, las fotos enmarcadas donde estábamos abrazados, la colección de galgos, caballos pura sangre, faisanes sueltos por el jardín, chinchillas paciendo libremente bajo los manzanos de manzanas podridas, gatos persas que dormían sobre los cojines de plumas destrozados, ¡Todo un zoológico! ¡Toda mentira! ¡Nada de lo que teníamos parecía ser realmente nuestro! ¡Nada nos hacía felices!

De la noche a la mañana, pasamos de la sensación de venganza, a sentir un recalcitrante aburrimiento. Cierta vez oí a alguien decir que “sólo la gente aburrida se aburre”. Así nos sentíamos nosotros. Me atrevería a decir que nos sentíamos como si fuésemos eternos y los días fueran siglos y siglos a través del tiempo. Frente a nosotros desfilaban personas que al instante olvidábamos, de fiesta en fiesta, de presentación en presentación, todo parecía no acabar y, por las noches, llegábamos a casa maldiciendo que jamás volveríamos a aceptar una invitación de Mr. X para ir a ver su bodrio de espectáculo, película, presentación de libro o inauguración de la birria que fuese.

Comenzamos a encerrarnos en el chalet; todo el día juntos, día y noche, encontrándonos por las esquinas, tropezando con nuestros cuerpos, desesperándonos, encogiéndonos. Todos los océanos jamás habrían borrado las huellas de nuestros pies desnudos en esa casa.

Los días pasaban como pasan las nubes sobre tu cabeza. Lentamente, con dolor parsimonioso. Llevaba días que no enviaba al chofer a comprarme ropa de firma porque no la usaba; al final, siempre acababa quedándosela él. Todos los días eran iguales. Me levantaba por las mañanas y la veía a ella en la piscina con un coctel en la mano y un cigarrillo; o hablando al móvil con alguna de sus nuevas amigas (alguna arpía de la tele a la que no prestaba atención) o toqueteándose las prótesis o untándose crema antiarrugas por capas y capas. Yo prefería vivir en pelotas porque así me aseguraba que ella no se acercaría a olisquearme la entrepierna. Sabía que me odiaba, por eso lo hacía.

Un lunes cualquiera, de los tantos en que me levantaba después del mediodía, tocaron al timbre insistentemente. Como nadie del servicio abrió me levanté en pelotas a abrir la puerta principal. Crucé el salón y vi a través del cristal a mi mujer bebiendo un cubata a la orilla de la piscina mientras las dos chachas limpiaban una moqueta deshilachada culo arriba. Creí adivinar que ella sentía placer al ver a dos inmigrantes trabajando mientras ella se rascaba el coño. La odié. Una bola de pelo ascendió por mi estómago, como les pasa a los gatos, y vomité con esta imagen tan repugnante. Caminé hacia la puerta descompuesto y la abrí. Un hombrecito vestido de cartero me miró de pies a cabeza para luego hacer una mueca como que estaba acostumbrado a ver a gente desnuda en los barrios ricos. Acto seguido me entregó una caja dirigida a los dueños anteriores del chalet (unos mafiosos rusos). Le cerré la puerta en las narices y abrí la caja con desesperación, como invadido por una extraña alegría que no sentía desde que el banco nos aprobó el crédito para abrir nuestro buffet. Dentro de la caja había una bellísima muñeca de cabellos dorados, vestidito rosa y hermosos zapatos rojos. Salí al jardín cubriéndome el rostro del sol del mediodía. Mi esposa estaba tirada en la tumbona hablando por teléfono con una amiga de Marbella sobre si le convenía grabar un disco con alguna marica productora para tirar algo de pasta (porque ella en la puta vida ha tenido arte para nada). Mi mujer se quedó con cara de boba y ojos vidriosos mirando la muñeca y cortó el móvil dejando a su amiga hablando sola. ¡Fue como una transformación! Su semblante se iluminó y pude reconocer en ella a la mujer de la cual me había enamorado. ¡Qué ilusión!, dijo entre hipos, ¡de pequeña siempre quise tener una Nancy! Y se la quedó. Se olvidó de beber, de grabar un disco, de escribir un libro con una editora que quería sacarle los cuartos y se enfrascó en la muñeca y en vestirla. Ese día encontró un nuevo sentido a su vida y yo, sin darme cuenta, me quedé rezagado sintiendo como la envidia me consumía. Ella ya tenía en qué ocupar su vida mientras que yo sólo me tocaba el nabo ¡Con lo talentoso que yo era! Ahora sólo valía para gastar dinero en trajes que jamás usaba y para mostrarles la polla a los animales del mini zoológico que teníamos en el chalet. A veces me sentía como Adán en el paraíso antes de que se creara la mujer: absolutamente solo.

Mi esposa se transformó en una eminencia en lo que respecta a la muñeca Nancy. Mientras yo me trepaba a los árboles del jardín como los chimpancés, ella se enfrascó en buscar información de la muñeca, contactar con fabricantes, vendedores, distribuidores, coleccionistas e, incluso, clubes de fans del juguete. Uno de estos clubs estaba dirigido por una abogada lesbiana que era el terror de todo este mundo porque defendía a rajatabla los derechos de autor de las fotos de las muñecas en los blogs internacionales. Esta abogada estaba convencida de que los derechos y copyrights adquiridos por Internet valían para algo. Era una soberana hija de la gran puta; rígida y déspota a la vez. El primer contacto que tuvo mi esposa con ella fue a través de una demanda porque mi mujer, inocentemente, usó tres fotos de su blog oficial para crear uno propio. La abogada ganó la demanda, pero mi esposa ganó experiencia. Al cabo de tres meses la presidenta del club de fans del país era mi esposa y para ello se había gastado quinientos mil euros en comprar casi mil muñecas de colección, comprar y registrar blogs, pagar a fans y dejar unos pocos miles de euros para enviar a dos sicarios a darle una paliza a la abogada ésta.

Mi esposa se volvió loca, se obsesionó. Atrás quedaba el hobbie inocente de pasar los domingos en el Rastro de Madrid buscando muñecas de colección para luego tomarse unas cañas con las del Club de las Nancys. Atrás quedaron las reuniones de admiradoras del juguete en el chalet – días en que tenía que vestirme para que no me confundieran con un mico – en que se juntaban sólo para hablar de tal o cual modelo de muñeca y de lo que harían en la próxima Gran Feria Nancy del año siguiente. Atrás quedó toda la fantasía que encerraba en su interior para dejar paso a la obsesiva compulsiva que sólo quería arrasar con cualquiera que se mostrara demasiado competitiva. Teníamos muñecas por doquier, a cada cual más hermosa, todas encerradas en vitrinas de exposición mirándonos con ojos dulces y llenos de odio a la vez, como miran los buitres a las hienas que mueren de sed en la estepa. Mi esposa se olvidó incluso de los planes de tener hijos y arrasó con toda la casa para llenarla de muñecas, incluso la habitación del que sería nuestro primer hijo o, al menos, del que deseábamos tener antes de ganarnos la lotería.

Lo siguiente fue ser la más famosa coleccionista de Nancys, la más famosa y la más poderosa porque incluso, gastándose todo lo que se gastaba en este hobbie, comenzó a tener beneficios por publicidad hasta incluso lograr que la marca decidiera volver a producir el juguete. Comenzó a dar conferencias, a viajar al extranjero y a dejarme solo en casa muchos días. Ya no le servía para nada.

Y así fue como desnudo y solo, me vi rodeado de los animales que se comían las flores del jardín: la pareja de chimpancés que se salpicaban con el agua de la piscina, los gatos que se columpiaban de las cortinas, el cerdo vietnamita que se comió la tumbona, los galgos que corrían libres tras los gatos persas. Y yo, desnudo y solo en el jardín como una especie más en libertad. Sólo entraba a casa cuando tenía frío o hambre o era de noche y me iba a la cama, hasta el día que aprendí a dormir a la intemperie. Un día ella no volvió de viaje. Un día ella no volvió nunca más. Comenzó a faltar comida en las neveras y los animales comenzaron a escaparse por la autovía que pasaba detrás del chalet. Yo salí de mi escondite, detrás de unos arbustos resecos, y vi que ya no había nada. Unos hombres desconocidos entraron a casa. Sentí vergüenza de mi desnudez y me escondí de sus voces. Cuando se fueron el chalet estaba clausurado y ya no podía entrar. Rompí un par de cristales y me colé en mi propia casa pero ya no la sentía mía. Salí por la noche arrastrándome por detrás de los cubos de basura y cogí ropa vieja que había tirada en un contenedor y comencé a vagar por la autovía por días hasta que llegué a este sitio y comencé a comer la mierda que la gente deja tirada por todas partes” (Ibrahim tosió con fuerza, luego comenzó a temblar de frío)

Por el altavoz del aeropuerto oí la llamada de mi vuelo y me puse de pie. Ibrahim ni siquiera reparó en ello. Mantuvo su postura cabizbaja y volvió a toser con aún más fuerza. Cogí mi maleta de mano y le hice una señal de que me iba, pero Ibrahim continuaba ignorándome, como si el tiempo se hubiese detenido. Le di la espalda y di un par de pasos en dirección al control de las puertas de embarque. Ibrahim me habló. Lo último que dijo fue: “Deshazte de ella”. Nunca más volví a saber nada de él.

Tiempo después me gané un premio de lotería bastante importante. Para esa fecha mi mujer ya vivía con el que era su amante y mi hija de vez en cuando me visitaba y me hablaba de su colección de Nancys. Acabé comprando el que había sido el chalet de Ibrahim, a las afueras de Madrid, y lo reformé. Vivía sólo. A veces me desnudaba por las noches en el medio del jardín e imaginaba que estaba en el Edén. Comencé a comprar animales y me hice de una pequeña selección de las especies más bellas: un par de gatos persas, unos galgos, un par de chimpancés, faisanes, un cerdo vietnamita, pavos reales y un caballo pura sangre. En las noches de verano me desnudo y salgo a dormir a la intemperie, bajo las estrellas, como al principio de los tiempos. A veces creo escuchar que hay alguien más, desnudo como yo, escondido tras los matorrales, olisqueándome, pero no. Estoy solo en este universo.

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AYER

nov-6-2010 By admin

Tengo la mala (y tan poco española) costumbre de llegar pronto a los sitios. Ayer había quedado, y coincidió con uno de esos días en los que se alinean los planetas, el autobús pilla todos los semáforos en verde y el metro llega en el momento exacto en el que entras a la estación; así que sin comerlo ni beberlo aparecí allí veinte minutos antes de la hora prevista.
Y aquí se plantea una cuestión: ¿cómo ocupar esos veinte minutos? Quedarme a esperar de pie con cara de imbécil estaba descartado, así que miré a mi alrededor y lo primero que vi fue un bar; un bar de esos que nunca encontrarás en el extranjero, de esos que son la pura esencia de lo español, cuyos nombres son tan poco creativos como su decoración. No puedo ni imaginar la cantidad de establecimientos que debe haber en Madrid bajo el nombre de “Bar Pepe”, por ejemplo.

Entré y a través de la nube de humo que llenaba el aire conseguí divisar a una camarera cubana a la que pedí un café.
Mientras esperaba me dediqué a observar a las dos personas que junto a mí y a la cubana conformaban la población de la cafetería: el primero, un hombre de mediana edad de esos que parecen venir de serie con las máquinas tragaperras, llevaba una chaqueta raída de cuero marrón, y fumaba sin desviar la vista de las ciruelitas, las campanas y los limones danzarines cuya musiquita se sumaba a los diálogos de “Amar en tiempos revueltos” que salían de un televisor colgado en la pared del fondo. El segundo, un hombre mayor de esos que da la impresión que bajan al bar a pasar la tarde, sentado en la barra fumando también e intentando (poco) sutilmente ligar con la camarera añadiendo un “guapa” y una sonrisa picarona detrás de cada frase que le dirigía.

Al cabo de un rato la buena mujer me puso mi café, acompañado de una loncha de chorizo sobre una rebanada de pan, que agradecí con una sonrisa disimulando mi desconcierto ante tan inexplicable combinación.
Tenía tiempo de sobra así que saboreé el café mientras miraba el televisor de la esquina, y tras un rato me di cuenta de que los cuatro seguíamos con expectación la telenovela; el señor de la tragaperras hasta había dejado de jugar y fumaba ahora con la vista fija en la pantalla. Fue él quien rompió el silencio para comentar, a nadie en particular, la crueldad con la que trataban a la costurera pobre en la serie; y sin saber cómo pasé a formar parte de una conversación exaltada con tres completos desconocidos acerca del destino de la joven.
Y así, discutiendo si debía o no la muchacha denunciar ante su patrona la maldad de sus compañeras se me pasó el tiempo volando, tuve que pedir la cuenta a toda prisa y salir corriendo. Llegué tarde.

El bingo se rige por unas reglas muy sencillas y elementales. Esta elementalidad en el principal responsable del éxito de este juego tan universal y antiguo, así como de que sea un juego tan extraordinariamente divertido. No debemos olvidar que los precursores del bingo datan de la época prerromana y el juego es conocido por la gran mayoría de culturas existentes actualmente, al igual que otro artilugio de antigua tradición y plena actualidad, el botijo. Esa sencillez del bingo hace que su metodología traspase fácilmente todo tipo de barreras ya sean estas sociales o culturales, de edad o de capacidad, convirtiéndose en un  auténtico medio para superar todo tipo de diferencias.

No es extraño que el bingo sea utilizado reiteradamente como medio para recaudar fondos para fines benéficos, pues es un juego muy accesible y que suscita una gran empatía por la universalidad en la posibilidad de participación así como por lo insospechado del resultado final. El bingo, ese bingo en el que todos hemos participado alguna vez en cualquiera de sus muchas formas, está llamado a ser una seña de identidad más de nuestra humanidad.