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Mala Onda – Alberto Fuguet (trozo 2)

Pedrea - Predicciones de Loteria 2010 - Loteria de navidad - Pedrea 2010




-Me fumaría un buen pito -agregué- como los de Río. Sería rico, ¿no?
[...]
-Eres la persona más egocéntrica que he conocido en mi vida.
Punto. Así de rápido, así de gratuito.
Yo cerré los ojos por un segundo, para tratar de absorber el golpe lo más privadamente posible, pero pronto me di cuenta de que era inútil, porque no era enojo lo que deseaba ocultar sino dolor y eso cuesta mucho más.
-No me lo dices como una virtud de la cual deba estar orgulloso, ¿no?
-Quien sabe, Matías. Hay cierto tipo de gente que lo único que desea en la vida es llegar a ser como tú.
-Me cargan estas conversaciones.
-Y quién está conversando. Es sólo una opinión.
-Claro.

[...]
-Es más, Matías. Egocéntrico y desubicado. Solo piensas en ti. En ti y en tus drogas y en llamar la atención y ser el número uno y no perderte una ni quedarte fuera de lo que esté de moda. Tu vanidad me aplasta. Tú crees que no te conozco. O crees que voy a andar haciéndote caso y fumar marihuana sólo para complacerte, para que después vayas y les cuentes a todos que me corrompiste. Te equivocas, huevón. Estás a años luz de lograr algo así.
-Era sólo una idea. Ni siquiera tengo pitos. Y ni siquiera había pensado en convidarte.
-Típico de ti, ¿viste? Si hasta lo confiesas.
-Mira, Antonia, nada personal, pero este tipo de cuestiones me aburre. Si fuéramos pololos, lo entendería. Si estuviéramos casados, como mis padres, hasta sería necesario para evitar crímenes mayores. Pero esto sí es lo que yo llamo desubicación. O sea, ni siquiera estamos enamorados…
-Quién sabe…
Eso me mató, pero no me lo creí.
-Lo dudo-le dije.
-Ya basta… Si no te has dado cuenta de que estás enamorado de mí, entonces no sé quién lo va a hacer por tí. Tu egocentrismo no tiene límites, veo.
-Hey, calma. No tienes por qué entrar en la dura.
-¿Viste? Ni siquiera te diste el trabajo de escuchar o preguntarme qué sentía yo.
-No, si eso está claro-le dije.
-Nunca se puede apostar por nadie.

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