Apuestas

Informacion sobre las apuestas en internet

Blogalia, anunciate con nosotros




El partido de fútbol jugado el martes en el occidente de Londres entre dos equipos británicos de divisiones inferiores, los Brentford Bees y el Hove Albion Seagulls de Brighton, no fue exactamente un clásico. No hay una tradición de rivalidad entre los dos clubes.

Pero el enfrentamiento marcó un hecho quizás inédito en el mundo de los deportes. Los hombres detrás de los dos equipos, el presidente de Brighton, Tony Bloom y el accionista de Brentford, Matthew Benham, no son solamente un par de millonarios que les gusta invertir su dinero en equipos de fútbol. Son dos de los más grandes y exitosos apostadores deportivos del mundo.

En muchos países, realizar apuestas deportivas es una actividad ampliamente desalentada por cualquiera vinculado a los principales equipos o ligas.

Hace dos años, en Estados Unidos, varias ligas importantes se sumaron a la Asociación Nacional de Fútbol en una demanda contra el estado de Delaware luego de que sus legisladores aprobaran una ley que permitía las apuestas para un solo partido.

En muchos aspectos, las culturas deportivas de Estados Unidos y del Reino Unido han estado convergiendo. Pero cuando se trata de los méritos de las apuestas, está ocurriendo lo contrario.

Al otro lado del Atlántico, donde las firmas de apuestas importantes anunciaron incrementos en sus ganancias antes de impuestos de 20%, los equipos se están beneficiando. Esta temporada, siete de los veinte equipos de la Liga Premier lucen en sus camisetas los nombres de empresas de apuestas en línea. En Estados Unidos, mientras tanto, la NFL continúa combatiendo contra los intentos por expandir las apuestas deportivas.

En el Reino Unido, apostar es algo ya tan aceptado que el año pasado una firma financiera de ese país lanzó un fondo de cobertura que realiza apuestas deportivas. Están proliferando los programas académicos en los que estudiantes pueden obtener maestrías en “estudios sobre apuestas”. Las organizaciones deportivas incluso han llegado a depender de los apostadores para que las alerten sobre patrones de apuestas irregulares. Sin embargo, la idea de que los apostadores ricos puedan terminar siendo la nueva ola de propietarios de clubes es nueva.

La Asociación de Fútbol británica prohíbe apostar o ayudar a otros a apostar en los partidos en los que el apostador es partícipe. Bloom dijo a través de un portavoz del club que no apuesta en los partidos de Brighton pero que aún disfruta hacerlo en otros. El presidente ejecutivo de Smartodds, Phil Whall, que representa a Benham en el directorio del club dijo que Benham nunca ha apostado en un partido del Brentford.

Bloom y Benham se conocen ya que trabajaron juntos en Premierbet, una compañía de apuestas futbolísticas que Bloom fundó en 2002 y que luego vendió. Según Whall, no se han hablado desde entonces. Ninguno de los dos quiso ser entrevistado.

En muchos aspectos, ambos hombres son polos opuestos. Bloom, de 40 años, ha sido simpatizante del Seagulls desde que era un niño. Su abuelo fue vicepresidente del club. Se involucra en las decisiones del equipo y parece llevar una vida muy glamorosa. Apodado “el lagarto”, es uno de los participantes frecuentes del World Poker Tour y pasa buena parte del año en Australia con su esposa Linda, una hipnoterapeuta, de acuerdo con el anuncio de su matrimonio publicado en Jewish Chronicle.

Premierbet una vez prometió que no iba a rechazar clientes “simplemente porque sean inteligentes”. Se ha especializado en un tipo de apuestas de márgenes estrechos pero con alto volumen de dinero apostado conocido como “apuestas de handicap asiático” que ha resultado ser lucrativo. “Es probablemente la compañía de apuestas de fútbol más exitosa del mundo”, dice Keith Sobey, que supervisa una academia londinense de apuestas.

Benham, de 42 años, es un ex operador financiero que estudió en Oxford. Luego de trabajar en Premierbet, la dejó para comenzar su propia firma de apuestas. Lanzó una empresa de consultoría en 2004 llamadas Smartodds, con sede en el norte de Londres y que provee investigación cuantitativa y cualitativa a los apostadores de fútbol. Se le ve tan poco que son escasos los fanáticos que tienen idea de cuál es su aspecto.

Trevor Inns, el administrador de un sitio web de fanáticos del Brentford que entrevistó a Benham luego de que hiciera su inversión inicial, lo describió como “joven, saludable y en forma” y sorprendentemente tímido para ser un apostador multimillonario. Dice que la oficina de Benham estaba decorada con fotos de momentos históricos del fútbol y “muchas, muchas, pantallas de televisión”.

Hasta ahora, los dos hombres han demostrado ser entusiastas y generosos en el apoyo a sus clubes. Bloom asumió como presidente en 2009 y ha prestado al club al menos 80 millones de libras (US$ 130 millones) sin intereses para que edifique un estadio, que está en construcción. Actualmente es el accionista mayoritario del Brighton.

Hace alrededor de cinco años, luego de que Benham escuchara que el equipo favorito de su niñez estaba en problemas financieros, prestó varios millones de libras a un grupo de simpatizantes para que estos pudieran hacerse cargo de la institución. Desde entonces ha hecho préstamos adicionales. Es propietario del 30% del Brentford e invertirá 1 millón de libras (US$1,6 millones) cada año hasta 2014.

“El fútbol me ha tratado muy bien”, dijo Benham en la entrevista con el sitio web, por lo que el préstamo “parece una cosa natural”.

Bloom y Benham no son los únicos propietarios de equipos con significativos intereses en apuestas. Peter Coates, que es co propietario de Bet365, controla el Stoke City, club de la Liga Premier.

Escriba un comentario





El partido de fútbol jugado el martes en el occidente de Londres entre dos equipos británicos de divisiones inferiores, los Brentford Bees y el Hove Albion Seagulls de Brighton, no fue exactamente un clásico. No hay una tradición de rivalidad entre los dos clubes.

Pero el enfrentamiento marcó un hecho quizás inédito en el mundo de los deportes. Los hombres detrás de los dos equipos, el presidente de Brighton, Tony Bloom y el accionista de Brentford, Matthew Benham, no son solamente un par de millonarios que les gusta invertir su dinero en equipos de fútbol. Son dos de los más grandes y exitosos apostadores deportivos del mundo.

En muchos países, realizar apuestas deportivas es una actividad ampliamente desalentada por cualquiera vinculado a los principales equipos o ligas.

Hace dos años, en Estados Unidos, varias ligas importantes se sumaron a la Asociación Nacional de Fútbol en una demanda contra el estado de Delaware luego de que sus legisladores aprobaran una ley que permitía las apuestas para un solo partido.

En muchos aspectos, las culturas deportivas de Estados Unidos y del Reino Unido han estado convergiendo. Pero cuando se trata de los méritos de las apuestas, está ocurriendo lo contrario.

Al otro lado del Atlántico, donde las firmas de apuestas importantes anunciaron incrementos en sus ganancias antes de impuestos de 20%, los equipos se están beneficiando. Esta temporada, siete de los veinte equipos de la Liga Premier lucen en sus camisetas los nombres de empresas de apuestas en línea. En Estados Unidos, mientras tanto, la NFL continúa combatiendo contra los intentos por expandir las apuestas deportivas.

En el Reino Unido, apostar es algo ya tan aceptado que el año pasado una firma financiera de ese país lanzó un fondo de cobertura que realiza apuestas deportivas. Están proliferando los programas académicos en los que estudiantes pueden obtener maestrías en “estudios sobre apuestas”. Las organizaciones deportivas incluso han llegado a depender de los apostadores para que las alerten sobre patrones de apuestas irregulares. Sin embargo, la idea de que los apostadores ricos puedan terminar siendo la nueva ola de propietarios de clubes es nueva.

La Asociación de Fútbol británica prohíbe apostar o ayudar a otros a apostar en los partidos en los que el apostador es partícipe. Bloom dijo a través de un portavoz del club que no apuesta en los partidos de Brighton pero que aún disfruta hacerlo en otros. El presidente ejecutivo de Smartodds, Phil Whall, que representa a Benham en el directorio del club dijo que Benham nunca ha apostado en un partido del Brentford.

Bloom y Benham se conocen ya que trabajaron juntos en Premierbet, una compañía de apuestas futbolísticas que Bloom fundó en 2002 y que luego vendió. Según Whall, no se han hablado desde entonces. Ninguno de los dos quiso ser entrevistado.

En muchos aspectos, ambos hombres son polos opuestos. Bloom, de 40 años, ha sido simpatizante del Seagulls desde que era un niño. Su abuelo fue vicepresidente del club. Se involucra en las decisiones del equipo y parece llevar una vida muy glamorosa. Apodado “el lagarto”, es uno de los participantes frecuentes del World Poker Tour y pasa buena parte del año en Australia con su esposa Linda, una hipnoterapeuta, de acuerdo con el anuncio de su matrimonio publicado en Jewish Chronicle.

Premierbet una vez prometió que no iba a rechazar clientes “simplemente porque sean inteligentes”. Se ha especializado en un tipo de apuestas de márgenes estrechos pero con alto volumen de dinero apostado conocido como “apuestas de handicap asiático” que ha resultado ser lucrativo. “Es probablemente la compañía de apuestas de fútbol más exitosa del mundo”, dice Keith Sobey, que supervisa una academia londinense de apuestas.

Benham, de 42 años, es un ex operador financiero que estudió en Oxford. Luego de trabajar en Premierbet, la dejó para comenzar su propia firma de apuestas. Lanzó una empresa de consultoría en 2004 llamadas Smartodds, con sede en el norte de Londres y que provee investigación cuantitativa y cualitativa a los apostadores de fútbol. Se le ve tan poco que son escasos los fanáticos que tienen idea de cuál es su aspecto.

Trevor Inns, el administrador de un sitio web de fanáticos del Brentford que entrevistó a Benham luego de que hiciera su inversión inicial, lo describió como “joven, saludable y en forma” y sorprendentemente tímido para ser un apostador multimillonario. Dice que la oficina de Benham estaba decorada con fotos de momentos históricos del fútbol y “muchas, muchas, pantallas de televisión”.

Hasta ahora, los dos hombres han demostrado ser entusiastas y generosos en el apoyo a sus clubes. Bloom asumió como presidente en 2009 y ha prestado al club al menos 80 millones de libras (US$ 130 millones) sin intereses para que edifique un estadio, que está en construcción. Actualmente es el accionista mayoritario del Brighton.

Hace alrededor de cinco años, luego de que Benham escuchara que el equipo favorito de su niñez estaba en problemas financieros, prestó varios millones de libras a un grupo de simpatizantes para que estos pudieran hacerse cargo de la institución. Desde entonces ha hecho préstamos adicionales. Es propietario del 30% del Brentford e invertirá 1 millón de libras (US$1,6 millones) cada año hasta 2014.

“El fútbol me ha tratado muy bien”, dijo Benham en la entrevista con el sitio web, por lo que el préstamo “parece una cosa natural”.

Bloom y Benham no son los únicos propietarios de equipos con significativos intereses en apuestas. Peter Coates, que es co propietario de Bet365, controla el Stoke City, club de la Liga Premier.

Escriba un comentario