Apuestas

Informacion sobre las apuestas en internet

Blogalia, anunciate con nosotros

El bombo

Pedrea - Predicciones de Loteria 2010 - Loteria de navidad - Pedrea 2010




El señor de la foto sostiene entre los dedos de su mano derecha una bola con un número. No se trata, al contrario de lo que podría parecer de un primer vistazo, de un bingo, por lo que nadie de los que están sentados allí desde donde el fotógrafo hizo la foto se levantará de repente y gritará línea ni nada semejante. La vestimenta de este señor corrobora que, efectivamente, esa bola tiene una trascendencia que no es fácil vislumbrar de un golpe de vista, tan solo cuando uno se esmera en intentar comprender la fotografía, se da cuenta de que esos puños blancos subrayan junto con la expresión seria un procedimiento importante y al que se trata con una cierta solemnidad. El micrófono quizá sirva para aumentar aún más la sensación y dotar al conjunto de la gravedad necesaria. Pero sí, ese bingo de juguete que está situado a la izquierda del que parece un juez hace que la trascendencia del conjunto se esfume enseguida sin que la toga, los puños blancos, la corbata o hasta incluso la barba del señor que aparece en la fotografía consigan hacerle frente.

La pretendida suntuosidad con la que se ha llevado a cabo la extracción de la bola se vuelve ridícula con ese pedazo de plástico bicolor al lado. Es fácil entender lo que digo si uno eleva su mano derecha y tapa con ella la parte de la fotografía en la que está el bombo siendo válido entonces todo lo dicho en el primer párrafo. Pero el daño ya está hecho y nuestro cerebro no puede concederle autoridad alguna a alguien que, aún tratando de rodearse de una parafernalia admirable, elige como vehículo para sortear algo un bombo de juguete. Quizá más allá de los límites de la fotografía hay una ristra de jamones colgados esperando a que alguno de los afortunados que hayan comprado un boleto sea su legítimo propietario.

No, no se engañen. La fotografía está sacada de la edición digital del periódico EL PAÍS y, según reza el pie de foto, se trata del Sorteo del jurado popular que juzgó a Camps. El objetivo aquí no es hablar sobre el veredicto que emitió ese jurado popular que salió del bombo de plástico, sino poner el acento en el humor que esconde la fotografía.

Es macabro que el jurado que vaya a juzgar a un expresidente autonómico por un caso de corrupción salga elegido de bombo giratorio. Me hubiese gustado ver quién tendría el honor de hacer girar la manivela del bombo hasta extraer la bola.

Por supuesto que el jurado que salió elegido por este método es igualmente válido que si el procedimiento hubiese sido otro mucho más aparatoso, porque el azar es el mismo, no cambia. Pero desvirtúa el resultado, al menos de forma psicológica, que algo tan trascendente surja de un juguete. Trato de hallar en esta historia una moraleja, pero la imagen es tan absurda que no soy capaz de encontrarla.

Puede ser que las llamadas que se escucharon en el juicio en el que unos a otros se llamaban amiguitos del alma o en las que se decían te quiero un huevo sean también parte de la realidad deformada que la imagen nos muestra y, lo que es evidente para casi todos no lo sea, de ninguna manera, para otros que son unos privilegiados surgidos del bombo. ¡Oh, elegidos por el bombo de juguete! ¡Iluminadnos!

Fuente: EL PAÍS

Escriba un comentario