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Archivo mes junio, 2011

Interesante de nuestros patrocinadores
Pedrea - Predicciones de Loteria 2010 - Loteria de navidad - Pedrea 2010

Como ya es costumbre en el mes de junio de cada año, se comienza a vender tarjetas de bingo institucional que este año tiene como premio mayor un “Auto Chevrolet Sail NB. Full equipo”.

Durante estos días los voluntarios de todas las compañías tendrán que vender tarjetas de bingo, con un valor de $30.000.- pesos, divididas en 5 cuotas de $6000.- pesos. cada cuota también participa de un sorteo mensual con un premio como: un tostador Oster, Batidora Sindelen, una sandwichera grill sg 400 entre otros.

Este bingo se realizara en dependencias de el Gimnasio de la Escuela Nº 2, el día sábado 26 de noviembre a las 20:00 hrs del presente año.

Rogamos a la comunidad su cooperación, ya que la recaudación de estos fondos son para mantención del material Mayor y Menor de nuestras compañías, así como también para el gasto de combustible, equipamiento Bomberil entre otros.

los premios a sortear son los siguientes:

1.- Camara Digital SDC- 3000, marca Sony MP.

2.- Camara de video Sony – SCR-SX-43X

3.- Living Rossen

4.- Lavadora Mademsa 875 Aquarius 6 Kg.

5.- Moto Renegade 200, Motor 200 C.C.

6.- Secadora de ropa Fensa

7.- Cocina Fensa- 6 platos.

8.- Televisor Sony LCD –

9.- Freezer Mademsa

10.- Auto Chevrolet Sail NB. 1.4 AC, 5 puertas, Full equipo, dirección hidráulica, aire acondicionado, frenos son sistema ABS, neblineros, doble AIRBAG.

Promo "Quentão" en Playbonds.com

jun-22-2011 By admin

Como siempre en bingo mexicano estamos buscando las mejores promociones en casinos online relacionadas con el bingo. En esta oportunidad, como es usual, el sitio de casinos online Playbonds nos trae la siguiente promoción:

Entre los días 20 y 26 de junio Playbonds le dará una manito para dejar sus días aún más calientes y emocionantes. Por cada depósito hecho en el área Bingo, ¡su valor irá aumentando aún más!

1º depósito del día- 20% de bonus
2º depósito del día- 40% de bonus
3º depósito del día- 60% de bonus

Esperamos que les sea de utilidad para jugar al bingo con mas bonos a su favor. ¡Suerte!

la suerte en el bingo 2

jun-18-2011 By admin

la suerte en el bingo 1

jun-17-2011 By admin

Escrito 76 – Apostar

jun-12-2011 By admin

Solamente un par de monedas en el gastado bolsillo del pantalón. Solo dos pequeñas monedas con un valor incalculable, es lo único que me queda, es lo único que me puede mantener en pie sin tener que caer en cualquier acera por hambre o desesperación.

La calle Juan XXIII había disfrutado de vida, ahora era una calle oscura y siniestra. A esas horas de la madrugada no hay parejas enamoradas y felices que les guste pasear por esta parte de la ciudad, no hay gente que salga a ver las estrellas ni a sentarse en cualquier banco a disfrutar del frescor de una noche de verano con la ligera brisa del mar que llega desde la costa. Solo yo, y el sonido de mis pasos al andar por el asfalto de la calle. El murmullar de las olas al fondo acompañan mi pausado caminar mientras que papeles desgastados de propaganda y de diarios se deslizan lentamente como si quisieran acompañarme en mi último viaje.

Solo dos monedas de cobre que no paro de darles vueltas en mi mano. Es lo único que me queda y… ¿Voy a ser capaz de perderlas? Si no apuestas, nunca tendrás la posibilidad de ganar, aunque si apuestas, también puedes perder. Es el riesgo de este juego, y por desgracia, he jugado demasiado.

Recuerdo tiempo atrás, años en los que esta calle había disfrutado de una luz artificial nueva y las aceras cantaban con el sonido de la gente al pasear y los besos fogosos de los jóvenes en los bancos. Por aquél entonces llegué yo con un bolsillo lleno de monedas, unas de cobre otras de oro, unas de mayor tamaño que otras, pero todas hacían de aquella vida algo fácil. Decidí entrar en aquella casa. La invitación me llegó de forma inesperada en un pequeño sobre bajo la puerta de mi antigua casa. Un sobre hecho de papel reciclado donde en su interior me invitaban a asistir a un juego de apuestas en la calle Juan XXIII. ¿Cómo llegó allí? Lo cierto es que no pensé mucho en aquello. Era considerado uno de los mejores corredores de apuestas, había participado en varios torneos de póker y en el bingo mi nombre aparecía en una vidriera con marco dorado. Tenía suerte en el juego, así que no me extrañó que alguien me invitara a jugar, así que acepté y me dirigí al lugar el día que me dijeron.

Aquella casa era enorme, tenía un jardín verde y húmedo con flores a ambos lados y una fachada blanca como la leche, sin grietas ni manchas. Ventanas desde donde se podía ver el interior flanqueado por cortinas de un color crema, dando una sensación de calidez y confort.

Por aquél entonces era así, ahora…Ahora me encuentro frente a ella. Oscura por la noche sin luna, fría como la brisa que eriza el pelo en mi nuca y lúgubre en sus ventanas, pues ni luz ni vida parece haber en su interior. Solamente oscuridad e inseguridad. ¿En realidad ha pasado tanto el tiempo? Lo dudo, parece como si la casa se hubiera puesto sus mejores galas aquél día para invitarme y ahora se muestra tal y como es. De aquél verde jardín con flores solo quedaba tierra húmeda y hierbajos secos. Una imagen desoladora para mis ojos, una imagen del alma.

Aquella dulce mujer que salió a saludarme e invitarme a entrar era hermosa. Labios carnosos pintados de color rojo, dejando entrever dientes blancos y perfectos con cada sonrisa que me daba. Ojos claros y finos desde donde explotaba una sensualidad difícil de igualar, y una figura más que deseada por cualquier hombre. Una fachada, al igual que la casa. En el interior me esperaba una mesa con una baraja de cartas y una copa de vino suave que daba vida a mi paladar en cada pequeño sorbo que daba, en cada juego de lengua que hacía para sacar su sabor en mi boca. Jugamos al juego que ella decidió. Sus manos se movían con delicadeza sobre la mesa. Pero aquellas cartas… Aquellas cartas eran totalmente desconocidas para mí. Recuerdo el corazón con fuego  dibujado en su interior en una de ellas, el caballero medieval con su escudo en otra y el niño sonriente jugando con una pequeña pelota de cuero. Aquellas eran mis cartas, pero aquél era su juego.

La puerta chirriaba como si cien años hubiera estado cerrada. Tras la penumbra sale a buscarme una mujer anciana, con la cara como un pergamino de más de mil años, llenas de arrugas y debilidad, pero a la vez unos ojos grandes y oscuros me miraban de arriba abajo, dejando bajo su larga nariz una sonrisa desdentada.

-          Llegas tarde, muchacho – la anciana se encorva aún más para acercarse a mí resaltando la joroba en su espalda. – Hace mucho tiempo que deberías de haber venido, chico. Creía que al final habías conseguido sobrevivir a la vida que te dejé.

-          Mantén esa pequeña lengua bífida entre los pocos dientes que te quedan anciana, he venido a recuperar lo que es mío – mucho había aguantado para andarme con rodeos.

-          Ya veo, ya veo – soltó una carcajada o eso parecía salir de su entrecortada respiración – Tú apostaste, tú perdiste. Así es el juego, o ganas o pierdes. Te avisé del riesgo, te expliqué el juego y, aún así, aceptaste de buena gana.

-          Pensé… Pensé que ganaría…

-          ¡Pensé, pensé, pensé! En este juego no se piensa, muchacho – un silbido salía de su nariz congestionada – En este juego se gana vida o se pierde, se ofrece muerte o se aparta, así de simple.

-          He venido para intentar recuperar lo que perdí, solo dispongo de unas pequeñas monedas de cobre, nada más – mientras sacaba las monedas la risa entrecortada de la vieja se hizo más fuerte.

-          ¿Acaso crees que me conformo con monedas, joven? No, aparta eso de mí – con un gesto de negación apartaba mi mano – Sabes lo que se apuesta, y no son simples monedas, a no ser que tengan algún valor en tu vida.

-          Es… Es lo único que me queda, no tengo nada que pueda servirte. Te lo quedaste todo. Te quedaste el amor, te quedaste mi juventud y mi fuerza en la primera partida – aún recordaba la ignorancia que sentí al ver en las cartas el corazón, el niño y el caballero – Luego te quedaste con mi felicidad, con estabilidad y con mi suerte – el bufón, la balanza y la moneda al aire.

-          Me quedé con todo aquello porque tú apostaste, decidiste jugar y yo acepté. Así de simple. Pero tienes algo que aún puede servirme, aún queda una carta que no jugaste en su día.

-          Jugué todas las cartas que pude, y las perdí todas. La familia, el trabajo, la cabeza… – cartas perdidas que han hecho de mi vida un tormento.

-          No, muchacho te queda una carta, pero es la única que te queda. Todo lo demás lo poseo y controlo, solo queda una cosa que aún mantienes en tu interior, si no, no estarías aquí de pie, joven – su sonrisa empezaba a darme escalofríos.

-          No sé que puede quedarme, lo di todo…

-          Te equivocas – de su ropa oscura y rota sacó una carta, en ella se veía un bebé recién nacido y la muerte acechando en una de sus esquinas – Aún te queda la vida, y es con ella con la que estoy dispuesta a dejar que juegues, no te queda nada más.

El tacto de la carta es rústico y duro, pero a la vez frágil y algo húmedo. La imagen del bebé y de la muerte acechándole me erizaba el bello de la nuca y de mis brazos. Era la única opción de recuperar todo lo que había perdido aquél maldito día.

Perdí toda mi vida, perdí el amor, perdí el trabajo, perdí la suerte en el juego, perdí mi casa, perdí la vitalidad y el hambre, hasta perdí mi cabeza. Han sido unos años de depresión, de oscuridad y de pisos de alquiler mal cuidados y llenos de goteras y humedades. Años de soledad, donde la gente apartaba la mirada para evitar ver a un pobre vagabundo desaliñado y sucio. Años en los que los niños huían de mí por mi aspecto y años de palizas en las calles por jóvenes sin escrúpulos ni sentido alguno. Años aguantados por el único recuerdo de la mujer que amé, de la familia que me quería, de la chimenea que me calentaba por las noches. Años entre cartones y lágrimas en cada noche de invierno.

El interior de la casa era igual de oscuro que la noche en la que había llegado envuelto, con el mismo silencio pero sin la fría brisa. La mesa estaba en medio del salón, con una vela pequeña que dejaba a su alrededor gotas de cera fría. Y allí estaban las cartas, el gran montón en un lado de la vela, todas aquellas que perdí aquél día estaban allí, juntas. La anciana se sienta con delicadeza pues sus huesos deben de chirriar en cada movimiento, dejándome la única carta que me queda delante de mi silla. Al sentarme, ella empieza a jugar con mis cartas, con mis sentimientos y recuerdos.

-          Te lo volveré a preguntar, al igual que la otra vez, muchacho – decía mientras mezclaba las viejas cartas con delicadeza y suavidad – ¿Estás seguro de jugar y apostar? Piensa que es lo único que te queda, si la pierdes tu vida será mía, y no podrás salir de aquí nunca más, serás mío. Tu alma permanecerá como alimento para mis huesos cansados rejuveneciéndome, en cambio tu cuerpo se pudrirá en esa silla, poco a poco con el paso del tiempo, sin que nadie se acuerde de ti.

-          Lo sé, anciana – la boca la tenía tan seca que las palabras salían rascándome la garganta – Estoy dispuesto a jugar, la vida que llevo no merece ser vivida – la sonrisa desdentada de ella parecía demostrar que disfrutaba del momento, pero a la vez también parecía comprender mi situación.

-          Muy bien, si estamos de acuerdo, juguemos.

Apostar la vida es lo único que me queda, tirar los dados, mezclar las cartas. Si no arriesgas no puedes ganar, pero si arriesgas también puedes perder. Ahí radica el juego de la vida, el azar, el destino juega con nosotros. He tirado los dados, he apostado por una nueva vida, voy a dar lo único que tengo para recuperar aquella sonrisa que había llegado a tener tiempo atrás, recuperar la felicidad. Quiero recuperar la sensación de amor que sentía bajo el pecho, por ello, apuesto, tiro los dados y giro mi única carta para ello, mi vida.

“Las apuestas y los pactos se hacen con los ángeles. O con los demonios”- Paulo Coelho.

Por fin nos graduamos

jun-6-2011 By admin

Estamos en época de graduaciones, y con ellas llegan los dolores de cabeza para buscar vestido. Yo intentaré ayudaros -en la medida de lo posible- a las que buscáis pero no sabéis muy bien el qué.

Para empezar unos consejos de lo que yo no llevaría:
-          Vestido largo si la graduación es por la mañana, e incluso si es a primera hora de la tarde.
-          Vestido demasiado corto, por la rodilla o un palmo por encima es lo ideal.
-          Vestido con mucho escote.
-          Vestido negro y sobrio. Si apostáis por este color porque es como mejor os veis, intentar que los complementos os aporten color y vida, o que el vestido tenga algún estampado o trocado.
Creo que como punto de partida estas premisas son suficientes, lo importante es tener en mente que es un acto en que tenemos que estar guapas y elegantes, donde prima la naturalidad. Descartar todos aquellos looks que os parezcan demasiado discotequeros o demasiado “de boda”.
Mi consejo es que llevéis un maquillaje natural que os aporte luz y brillo al rostro, algo con lo que os veáis guapas y cómodas.
En complementos podéis apostar por maxi, siempre teniendo en cuenta que si lleváis maxi pendientes no os debéis poner collar y viceversa, para no tener un look demasiado cargado. En el otro extremo podéis optar por llevar complementos discretos y sencillos.

Para las que sois poco mañosas con el pelo y no os apetece ir a la peluquería, el apostar por tocados es una buena elección, está muy de moda y podéis encontrarlos de todo tipo.
Los zapatos siempre de tacón –creo que sobra decirlo- y el bolso es preferible que sea un clutch o uno mini con cadena larga.
Yo descartaría ir a las típicas tiendas –Zara, Mango, H&M, Blanco…- porque es muy posible que coincidáis con alguien igual en el acto. En el caso de que esas sean vuestras opciones descartar vestidos muy vistosos, y escoger un vestido al que podáis dar un toque personal con complementos y peinado.
Si todavía tenéis tiempo quiero recomendaros la página de Asos, donde encontrareis miles de vestidos, y seguro que encontráis lo que estáis buscando.
Dejo unas fotos de algunos vestidos que he escogido para este tipo de acto, y os podáis haceros una idea de lo que hablo.
Mango
Zara
Asos
Kiss&Love

The Fever

jun-5-2011 By admin

The Fever   (Subtítulos)
El señor Gibbs y su esposa se ganan un viaje a Las Vegas, él está en contra del juego pero prueba con una moneda en la máquina tragamonedas y cae en el vicio del juego.
Este capítulo habla de la situación de todos aquellos que se hacen adictos al juego, los famosos ludópatas que pueden llegar a perderlo todo apostando. Relata lo cruel del sistema de los casinos que siempre ganan. El final me hace acordar al chino que jugó 48 hs al World of Warcraft.
Puntaje: 6

Pincha en cada uno de los ositos para probar las chuches de hoy:

Laberintos:    Bingos:      Sudokus:

Vencedora

jun-4-2011 By admin

¡Lo admito! Mis métodos no resultan para nada ortodoxos, pero de que a mí me funcionan, me funcionan

Volvió el perímetro vale bingo a los juegos de Playbonds, y si usted es un conocedor del bingo online, sabe que no se puede perder una promoción como esta.

Entonces, usted no puede perderse ésta oportunidad de aumentar su diversión y beneficios en unos de los mejores juegos de bingo online. Hasta el día 5 de Junio tendrá la posibilidad de hacer bingo solamente acertando un perímetro.

Visite ahora el sitio y aproveche los últimos días de esta promoción.